En el Rio Hortega de Valladolid se estan realizando investigaciones fundamentalmente en base al concepto de que las drogas, además de su poder tóxico, podrían convertir en sensibles a alérgicos de la población general y a toxicómanos, de la misma manera que los venenos de himenópteros (avispas o abejas) son tóxicos y potentes alérgenos a la vez.
La investigación dirigida por la especialista en Alergología de dicho hospital, Alicia Armentia,en la que se encuentran implicados varios departamentos del Río Hortega y la Asociación Castellano y Leonesa de Ayuda a Drogodependientes (Aclad), permite constatar que sí existe tal hipersensibilidad con las repercusiones clínicas, de diagnóstico y tratamiento, entre otras consideraciones legales y sociales, que ello supone.
Estos datos respoden a dos trabajos culminados recientemente:
- La "Hipersensibilidad alérgica a cannabis en población consumidora y alérgica". Se ha estudiado la reacción tanto en consumidores de marihuana como de otras drogas de abuso y también en población sana. La muestra fue de 340 personas. El equipo partió de un registro de 21.582 pacientes atendidos en los últimos 20 años de la consulta de Alergia del Río Hortega. De esta misma base se seleccionaron enfermos asmáticos por alergia al polen y los sensibilizados al tomate, tabaco y látex, «al ser posibles alérgenos implicados por reactividad cruzada». El grupo control estuvo constituido por 200 personas sanas, no fumadoras ni expuestas al tabaco. Obtenidos los extractos, la investigación aplicó pruebas diagnósticas "in vivo" con tests y provocaciones e "in vitro" para detectar anticuerpos específicos y caracterizar los alérgenos. Los resultados del trabajo son contundentes. Las pruebas cutáneas y de determinación anticuerpos específicos, fueron métodos útiles para detectar una alergia al cannabis. Esta sensibilización afectó más a jóvenes varones, con hábito tabáquico, con reacción también al tomate (el 72%), consumidores de alcohol (61%), estudiantes y desempleados. Los pacientes con sensibilizaciones más claras y que más acudieron a urgencias (36%) fueron los drogodependientes y alérgicos a tabaco y los cuadros más frecuentes fueron el asma, la urticaria y la anafilaxia. Por lo tanto, la hipersensibilidad alérgica a esta droga, es una realidad incluso en consumos ocasionales y que las pruebas son rentables, de bajo coste, alta eficacia incluso en momentos en los que no se ha consumido.
- El segundo trabajo se centró en el opio buscando problemas de alergia con heroína y morfínicos con la importancia que supone las reacciones adversas en los analgésicos y extractos derivados del mismo para el tratamiento del dolor como la morfina, su empleo intraoperatorio y tras una intervención quirúrgica. La detección de sensibilización a heroína y mórficos por métodos alergológicos puede abrir una vía diagnóstico-terapeútica «con importantes repercusiones sociales, legales y de salud». Además, aunque en los últimos años ha descendido el consumo de heroína, «se han asistido en urgencias muchos casos que pensamos erróneamente diagnosticados de sobredosis, ya que el cuadro clínico era generalmente de asma angioedema o anafilaxia», es decir, más propio de una alergia grave. Los resultados de este proyecto indican que los hombres (60,4%) fueron los más sensibilizados a la heroína, morfina y semilla de amapola. Todos los pacientes sensibilizados a heroína, lo estaban también a la semilla de opio. Dentro de los grupos no drogodependientes, la sensibilización a mórficos predominó en sensibilizados a tabaco y la polinosis no fue factor de riesgo de sensibilización a mórficos.
Ambas investigaciones dejan claro que los drogodependientes tienen un alto riesgo de sufrir reacciones adversas graves en una operación quirúrgica y las dos revelan que las pruebas sencillas y habituales para detectar una hipersensibilidad son igualmente eficaces con los derivados opiáceos o con el cánnabis, al fin y al cabo son extractos de plantas, de la adormidera y de la marihuana. «Estas investigaciones son totalmente novedosas», explica la doctora Armentia. Nunca se ha señalado la posible sensibilización alérgica a drogas, al considerar que las reacciones a las mismas se deberían a causas tóxicas y la hipersensibilidad a cuestiones inmunológicas, «entendiendo ambas causas como excluyentes». Sin embargo, «no hay ninguna publicación que demuestre que ambos mecanismos sean independientes»
Por último, y pendiente de la aprobación por parte de la Audiencia Provincial, que debe permitir trabajar con droga decomisada, están los futuros estudios con cocaína.
Si Bob Marley hubiera sabido todo esto, estoy segura que hubiera subvencionado el desarrollo de un antihistamínico capaz de hacernos fumar porros sin peligro de anafilaxia o asma.
Ahora que han prohibido el tabaco, el poder está en la farmacología jjjj
www.elnortecastilla.es